HIGIENE Y SEGURIDAD LABORAL - Chorreado con arena de piezas y estructuras metálicas: exposición a sílice cristalina
Higiene y Seguridad Laboral Domingo, 11/12/2016, 0:10 AM
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DESCRIPCIÓN DE LA SITUACIÓN DE TRABAJO: 

La tarea de chorreado con arena consiste en proyectar arena mediante una corriente de aire impulsada por un compresor sobre piezas y estructuras metálicas para limpiar la superficie o dejarla preparada para tratamientos posteriores.
El chorreado se realiza al aire libre, en salas de chorreado o en cabinas. En el caso de un buque o una estructura de gran tamaño se ejecuta con unidades móviles de chorreado.  
Durante la realización de esta tarea los granos de arena impactan con gran energía en las piezas metálicas objeto de tratamiento. La arena se fragmenta en partículas muy finas, liberándose al ambiente polvo de sílice cristalina. Una parte importante de este polvo está formado por partículas de tamaños que corresponden a lo que se denomina "fracción respirable”, no visible a simple vista, que penetra hasta los alvéolos pulmonares, pudiendo causar daños graves en el sistema respiratorio.

chorreando al aire libre, dibujo

 

 

 

 

 

 

 

Chorreando al aire libre

AGENTES QUÍMICOS: 

El agente químico de mayor interés toxicológico contenido en el polvo que se desprende en esta tarea es:

Sílice cristalina.  SiO2. Dióxido de silicio cristalizado como cuarzo o cristobalita. Sinónimo: óxido de silicio.

La arena utilizada en el chorreado suele contener de 94 a 99% de sílice cristalina en forma de cuarzo. Hay otros abrasivos que se utilizan como sustitutivos de la arena que también pueden contener sílice cristalina en porcentajes variables (escorias de cobre, granalla con arena, determinados silicatos de aluminio y otros).

DAÑOS PARA LA SALUD: 

Aunque la tarea de chorreado, puede comportar otros riesgos, aquí solo se tratarán los derivados de la exposición a agentes químicos.

La vía de entrada más importante de la sílice cristalina en el organismo es la vía inhalatoria.

Daños en el sistema respiratorio

La inhalación de la fracción respirable de sílice libre cristalina puede producir:

  • Silicosis. Es una  enfermedad respiratoria grave, progresiva e irreversible, que puede provocar la incapacidad laboral e incluso la muerte. Se caracteriza por la formación de fibrosis en los pulmones a consecuencia de la sedimentación de sílice en los alvéolos. El síntoma más característico de la silicosis es la dificultad para respirar, sobre todo asociada a la realización de un esfuerzo físico. A veces también se presentan otros síntomas como tos repentina, dolor torácico y debilidad física.

La enfermedad puede cursar sin síntomas que alerten de su evolución.

Una silicosis diagnosticada a una persona que ha realizado trabajos con exposición por inhalación a polvo de sílice libre tiene la consideración legal de enfermedad profesional.

  • Tuberculosis
  • Cáncer de pulmónLa Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) clasifica la sílice cristalina como "cancerígeno para los humanos”. En la actualidad, esta sustancia química no aparece en la normativa en materia de clasificación, envasado y etiquetado de sustancias y preparados peligrosos, ni figura en la lista de sustancias cancerígenas de la normativa específica de prevención de riesgos laborales relativa a cancerígenos.
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

La tuberculosis, el cáncer de pulmón y la EPOC pueden desarrollarse con más probabilidad por quienes ya están enfermos de silicosis. No obstante, las anteriores patologías pueden manifestarse como consecuencia de la exposición a sílice cristalina sin que al trabajador desarrolle silicosis.

Daños en ojos y piel

El contacto con el polvo de sílice libre cristalina puede provocar irritación en ojos y piel.

FACTORES DE RIESGO MÁS IMPORTANTES: 

Los factores de riesgo más importantes que aumentan la posibilidad de que se metarialicen los daños para la salud, derivados de la exposición a silice cristalina son:

  • La composición de la arena. El riesgo es mayor cuanto más elevado es el porcentaje de sílice cristalina. La habitualmente utilizada en el chorreado suele contener de 94 % a 99 %.
  • El tamaño de las partículas de la arena fragmentada. El factor determinante de la peligrosidad de la arena de cuarzo es la formación de partículas muy pequeñas en el lugar donde el trabajador efectúa su tarea. Una importante cantidad de estas partículas son inferiores a 16 micrómetros, aumentando la probabilidad de que alcancen la zona alveolar de los pulmones a medida que el diámetro sea más pequeño respecto a dicho valor.
  • La concentración ambiental de sílice cristalina. En el chorreado con arena se alcanzan exposiciones muy por encima del valor límite establecido.
  • El tiempo de exposición. Se ha de valorar tanto el tiempo de exposición durante la realización de la tarea de chorreado como los de colocar y retirar las piezas en la zona donde se ejecuta, así como el tiempo de permanencia en otros espacios próximos en los que se ha difundido el polvo de sílice cristalina.
  • La carga de trabajo. Salvo en los procesos confinados, el trabajador que chorrea está expuesto a una carga física elevada, motivada por la penosidad que conlleva la obligación de utilizar protección respiratoria asistida y otros EPI; así como por las condiciones climáticas y la fuerza que ha de realizar para sujetar la lanza y las mangueras.
  • La exposición a otros agentes. Además del riesgo de inhalación de sílice cristalina, los chorreadores también pueden estar expuestos a las partículas desprendidas de las superficies metálicas sobre las que se proyecta el chorro de arena (principalmente, óxidos metálicos y pigmentos de pintura).
  • El grado de implantación y adecuación de las medidas preventivas:
    • Ausencia de una instalación de captación de polvo, o deficiencias en su funcionamiento.
    • Incorrecta o insuficiente ventilación general.
    • Deficiente mantenimiento de los filtros de la instalación de aire que alimenta el equipo de protección respiratoria.
    • Uso y mantenimiento inadecuados de equipos de protección individual (EPI)

Otros factores a considerar son:

- La posibilidad de que el trabajador esté afectado por una patología que se agrave por la exposición a polvo con sílice cristalina

- El hábito de fumar

MEDIDAS PREVENTIVAS: 

Una vez identificados los factores de riesgo deben adoptarse medidas preventivas dirigidas, en primer lugar, a eliminar los riesgos. Cuando ello no sea posible habrá que implantar medidas preventivas y de protección individual para reducir el nivel de riesgo.

MEDIDAS DE ELIMINACIÓN DEL RIESGO

Sustitución de la arena por otro abrasivo sin sílice cristalina

La arena de cuarzo puede ser sustituida por otros abrasivos libres de sílice cristalina. Esta medida se aplicará siempre que los riesgos intrínsecos del nuevo producto sean inferiores a los de la arena silícea.

MEDIDAS DE REDUCCIÓN Y CONTROL DEL RIESGO

Modificaciones en el proceso

  • Confinamiento del chorreado en un proceso cerrado

Cuando no sea posible sustituir los abrasivos con sílice cristalina ni recurrir a otros procesos de decapado y limpieza de superficies metálicas que sean seguros, se procurará hacer el chorreado en un sistema cerrado. El objetivo de este método consiste en realizar esta operación en el interior de una sala o de un equipo de trabajo, permaneciendo los trabajadores en el exterior, en una estación de trabajo desde la que controlan las distintas fases de la actividad. Durante la proyección del chorro los trabajadores no entran en contacto con el polvo de sílice ni con ningún otro abrasivo. No obstante,  seguiría habiendo riesgo de exposición en las fases de introducción y extracción de las piezas en el interior del equipo, riesgo controlado mediante la instalación de un eficaz sistema de extracción del polvo y de retirada mecánica de la arena depositada en el suelo.

  • Sala de chorreado con un trabajador en su interior

Se trata de una sala con un sistema de ventilación que permita el suministro de aire limpio. El elemento fundamental de este equipo de trabajo es la instalación de captación y extracción del polvo generado en el proceso. El operario ha de entrar en la sala y sujetar con sus manos la lanza de proyección del abrasivo, dirigiendo el chorro hacia la pieza objeto de limpieza. Necesariamente, el trabajador ha de estar equipado con protección respiratoria eficaz y otros EPI.

Sala de chorreado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sala de chorreado

 

 

  • Limpieza y mantenimiento de los locales y equipos de trabajo

La arena ya proyectada se retirará de las salas de chorreado o del área en la que se ha efectuado la tarea.
El polvo depositado en el suelo, paredes, y equipos de trabajo será objeto de limpieza diariamente, mediante aspiración o vía húmeda (nunca por barrido ni soplado). Se recomienda hacer la limpieza con aspiradora con separadores ciclónicos en función del tamaño de las partículas y elementos filtrantes (con filtro final de partículas de alta eficacia-HEPA) para evitar la transferencia de polvo desde la aspiradora al ambiente de trabajo.
Se recomienda que la arena residual y el polvo extraído de las áreas de chorreado se almacenen en silos o contenedores herméticos que faciliten la retirada y gestión de estos residuos.

Medidas de organización del trabajo y señalización del riesgo

  • El chorreado con arena realizado por un trabajador que sujeta la lanza de proyectar y arrastra las mangueras, equipado además con protección respiratoria semiautónoma, es un trabajo con una elevada carga física. Para atenuarla, el empresario, siguiendo lo establecido en la evaluación de riesgos, intercalará en la jornada de trabajo varias pausas. A modo de orientación, se recomienda intercalar pausas de 5 a 10 minutos por cada 25 a 30 minutos de chorreado en las tareas donde el trabajador controla directamente la lanza y manguera de proyectar y tiene que utilizar protección respiratoria y ropa de trabajo integral (también se valorará las condiciones climáticas y las características de cada individuo).
  • En el momento de las pausas, el trabajador ha de permanecer en una sala de descanso o zona libre de polvo, espacios en los que podrá retirarse la protección respiratoria.
  • Durante el chorreado sólo habrá una persona trabajando, al objeto de evitar que, de haber dos o más, uno de ellos pueda accidentalmente proyectar el chorro hacia el otro. Por otro lado, esta actividad debería estar alejada de las demás zonas de trabajo y áreas de concentración de personas.
  • Periódicamente, los equipos de trabajo se someterán a las operaciones de mantenimiento establecidas en la normativa y en los manuales de los fabricantes.
  • Las zonas de chorreado, así como las de almacenamiento de abrasivos, transferencia de la arena y acumulación de residuos, deberían disponer de señalización que alerte del peligro que supone para la salud de las personas respirar el polvo de sílice. Se recomienda colocar carteles informativos

Medidas de higiene personal

  • Se debe acondicionar el lugar de trabajo con un área de aseo para los trabajadores, equipándola de duchas con agua fría y caliente, lavabos y otros servicios higiénicos. También dispondrá de armarios-taquillas en los que guardar debidamente separada, la ropa limpia de uso personal de la ropa de trabajo.
  • Los trabajadores deben asearse manos y cara antes de comer, beber y fumar.
  • Después de una exposición a polvo de sílice, los trabajadores han disponer de tiempo para asearse. La guía de agentes químicos del INSHT recomienda diez minutos antes de salir del centro de trabajo.

 

MEDIDAS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL DEL TRABAJADOR

Utilización de equipos de protección individual

En el chorreado al aire libre y en salas o naves con trabajador en el interior de ellas, así como cuando el resultado de la evaluación muestre que a pesar de la aplicación de las medidas de control técnico no son suficientes, el empresario debe proporcionar a los trabajadores un equipo de protección respiratoria.

Trabajador con protección respiratoria

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trabajador con protección respiratoria

 

 

La protección respiratoria consiste en una línea de aire comprimido de flujo continuo, asociada a un traje integral o, en su defecto, a un capuz o casco con un visor resistente al impacto y una capa que cubre los hombros y el pecho, donde el aire respirable procede de una fuente que no es portada por el operario. El flujo de aire es suministrado por medios mecánicos a una presión ligeramente por encima de la del lugar del área de trabajo, con ello se procura evitar la entrada de aire contaminado por las costuras de las uniones de las piezas del traje o por la abertura del capuz próxima al pecho del operario. El caudal de aire necesario se determinará en función, entre otros parámetros, de las características del trabajador y del esfuerzo físico que tenga que realizar.

El aire suministrado ha de ser de calidad respirable. Para ello, el compresor deberá situarse en un lugar donde tome un aire libre de polvo y de otros contaminantes. Para prevenir el paso de aerosoles de aceite y otras materias particuladas, el equipo ha de ir instalado con un filtro que retenga estos elementos. Por otra parte, accidentalmente podría haber una exposición a la inhalación de monóxido de carbono (CO), ya sea por una combustión lenta de los materiales del circuito eléctrico del compresor o por la entrada de este gas y otros procedentes de los motores diésel que habitualmente alimentan los compresores móviles cuando la toma de aire del compresor se encuentra próxima al tubo de escape de dicho equipo de trabajo. Por ello, en la línea de suministro de aire respirable se instalará un detector de monóxido de carbono que alerte con una señal acústica y luminosa de este peligro.

El equipo de protección respiratoria para utilizar en las operaciones de proyección de abrasivo ha de ser de clase 4B. En el marcado correspondiente, además de señalar la clase 4B, debe figurar el año de fabricación y el nombre del fabricante. El traje integral, el capuz y cualquier otra ropa de trabajo para ser utilizado en el chorreado ha de estar marcado con la referencia de ser del "tipo 2” o "tipo 3”, acompañado del pictograma de la imagen 4.

Pictograma para el marcado de la ropa de protección para operaciones de proyección de abrasivo    
Pictograma para el marcado de la ropa de protección para operaciones de proyección de abrasivo

 

El trabajador ha de ser instruido de que mientras esté proyectando arena no se ha de quitar el equipo de protección respiratoria, informándole que de hacerlo podría exponerse a concentraciones de polvo muy elevadas que podrían causarle daños graves a su salud. Se le informará de las situaciones de emergencia en las que podrá retirarse dicha protección.

Un mal uso de los EPI puede ocasionar un daño grave a la salud de los trabajadores, por lo que el empresario se asegurará de que reciban y comprendan la información, formación y prácticas para hacer un uso correcto de los mismos, así como de la limpieza, conservación y almacenamiento. A estos efectos, entre otras fuentes, se tendrán en cuenta las instrucciones de los fabricantes de los EPI, recogida en el folleto informativo.

En los centros de trabajo se colocarán señales indicando la obligación de utilizar los equipos de protección individual, cuando sean necesarios.

EVALUACIÓN DE LA EXPOSICIÓN: 

Una vez implantadas las medidas preventivas de control técnico, se hará una evaluación de la exposición a polvo de sílice respirable basada en mediciones que permitan la comparación de la exposición personal con el valor límite ambiental de la exposición diaria (VLA-ED). Esta evaluación puede utilizarse para comprobar la efectividad de las medidas preventivas y también servirá para precisar la elección de los EPI.
La toma de muestras y el análisis de la fracción respirable de sílice cristalina se realizará preferentemente por alguno de  los métodos del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo o, en su defecto, de otras instituciones de reconocido prestigio
La estrategia de medición, incluyendo el número de muestras, la duración y la oportunidad de la medición, se recomienda hacerla siguiendo los criterios de la Guía Técnica del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo para la evaluación y prevención de los riesgos presentes en los lugares de trabajo relacionados con agentes químicos
En ocasiones puede que no sea necesario realizar mediciones, por ejemplo, cuando el arenado se efectúa al aire libre o en una sala de chorreado, situaciones en las que la concentración de polvo de sílice cristalina respirable es tan elevada que el riesgo de exposición por inhalación está muy por encima del valor límite.
Cuando, de acuerdo con los resultados de la evaluación de la exposición, sea necesario establecer un programa de mediciones periódicas de control, éstas se realizarán de forma que puedan ser comparables para poder establecer tendencias, así como valorar la eficacia de los medios de control. Para ello se fijarán los parámetros de la tarea: material que se usa, tipo de herramienta, medios de control, tipo de medición (personal o ambiental), etc.
FORMACIÓN E INFORMACIÓN: 

1. El empresario debe informar y proporcionar a los trabajadores instrucciones y documentación sobre los siguientes aspectos:

  • Los daños para la salud por la exposición a polvo de sílice cristalina que hay en el ambiente donde se realizan las tareas de chorreado.
  • Las evaluaciones de riesgos, las medidas preventivas implantadas, la eficacia de las mismas y las conclusiones de las mediciones realizadas.
  • Las actuaciones que los trabajadores han de poner en práctica para protegerse a sí mismos y a las demás personas situadas en su entorno.
  • Las fichas de datos de seguridad de los suministradores de los diferentes tipos de arena y otros abrasivos utilizados. Se recomienda recopilar, conservar y mantener actualizadas estas fichas. Esta información será transmitida de forma que sea comprensible por quienes trabajan con estos productos.
  • Instrucciones para que los trabajadores puedan comunicar con celeridad cualquier deficiencia que agrave los riesgos por exposición a polvo de sílice y otros agentes químicos, así como sugerencias para la mejora en el control de estos riesgos.

2. El empresario formará a los trabajadores para adiestrarlos en la utilización correcta y segura de los equipos de chorreado, compresores, sistemas de ventilación, equipos de extracción de polvo, equipos de retirada de arena utilizada, procesos de trabajo y EPI.

3. Se recomienda que la información, las instrucciones y la formación sean elaboradas e impartidas, preferentemente, por personas de la propia empresa. Si ello no es posible, por personal ajeno a ésta. Unos y otros han de tener experiencia en las actividades de chorreado con arena y capacitados para transmitir buenas prácticas de seguridad y salud en el trabajo.

3. Para facilitar las actividades de información y formación, se recomienda solicitar a los fabricantes o suministradores de los equipos de trabajo y EPI que sus técnicos entrenen a los encargados u otros trabajadores sobre cómo trabajar con seguridad y cómo ejecutar las operaciones de mantenimiento de dichos equipos en buenas condiciones de seguridad.

4. El empresario consultará a los trabajadores y sus representantes sobre la implantación y desarrollo de medidas preventivas para reducir y controlar la exposición a polvo de sílice cristalina.

5. El empresario proporcionará información a los trabajadores sobre medidas de actuación frente a emergencias y para solicitar ayuda exterior

Tel. emergencias: 112, Tel. del Instituto Nacional de Toxicología: 91 56 20 420.

VIGILANCIA DE LA SALUD: 

El empresario está obligado a garantizar la vigilancia de la salud de los trabajadores que se realizará preferentemente de acuerdo con el protocolo específico del Ministerio de Sanidad y Consumo "Silicosis y otras neumoconiosis

Para que el programa de vigilancia de la salud se ajuste a los riesgos derivados de los agentes químicos presentes en el lugar de trabajo, el empresario debe facilitar a la unidad médica encargada de la vigilancia de la salud información de los trabajadores expuestos a polvo de sílice y las fichas de datos de seguridad de los productos utilizados.

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